Las dos Colombias.




Por: Mauricio Vargas

Esta elección Presidencial representa muchas cosas: Justicia social, ambiental, feminista, etc. Pero dos aspectos centrales surgen: La orientación liberal de nuestra democracia con respeto por la división de poderes y contrapesos republicanos y la apuesta por los Acuerdos de Paz.

Primero: Petro con sus aliados liberales se propone una serie de cambios que profundicen la orientación liberal de la Constitución de 1991, que implican fortalecer las Cortes, las Instituciones republicanas, la participación ciudadana que garanticen los derechos de las minorías y se inspiren en la libertad, el diálogo y la posibilidad de llegar a acuerdos entre las distintas visiones de país.

En esto consiste verdaderamente la política, en el encuentro y el diálogo de lo distinto en torno al bien común.



El otro candidato propone atropellar a las Cortes, imponer la dictadura del Ejecutivo e implementar la tiranía de las mayorías, por encima de los postulados garantistas de la Constitución de 1991:

Una solución anti-política que desprecia la capacidad de interlocución entre los diversos intereses y sectores de la sociedad y que pretende recurrir ingenuamente a un "sentido común" a priori, puro, ya dado, sin mediar negociación, sin implicar una serie de instituciones que balanceen y ajusten las distintas miradas de lo público: Esto es populismo. Es recurrir a soluciones mágicas, amparadas en el fervor y las pasiones de las mayorías, en la capacidad autoritaria, impositiva y vertical del absolutismo gobernante.

El populismo anti-político busca resolver las preguntas sociales sin tener en cuenta todas las voces, solo la de una mayoría ciega que respalda el monólogo del poder absoluto que se arroga el monopolio del sentido común, del bien general y de la verdad. Como si la sociedad fuera plana, unidimensional y de un solo aspecto...


Segundo: Petro apoyó a Santos en la implementación de la Paz. La Paz contrastó al país entre la sociedad liberal y democrática y la sociedad feudal y autoritaria. Pero los Acuerdos de Paz implican además de la JEP, una serie de reformas, entre ellas la agraria. Reformas que Petro se propone sacar adelante en alianza con liberales, verdes, independientes y otras fuerzas, sin recurrir a imposiciones, expropiaciones, ni rupturas radicales, sino de forma gradual pero decidida y constante.

El otro candidato, no tiene claro el asunto, es muy probable que su ministro de Defensa termine siendo alguien del Uribismo y sus compromisos con toda la extrema-derecha que está aterrizando en su campaña implicarían una ambigüedad, una indecisión y una inconsecuencia frente a las reformas de los Acuerdos de Paz y con la Paz misma, pues ya en su campaña se viene reeditando y reciclando un discurso que apela a revivir las heridas, los odios y los traumas del Conflicto Armado con el fin de motivar a los votantes a apostar por una nueva revancha, por un enfoque punitivo y por sacar a la gente emberracada a sufragar a su favor.

Por todo lo anterior, por el Estado Liberal, Pluralista y Democrático, por la Paz, los Acuerdos de Paz, la JEP y la Reforma Agraria, como lo manifiesta #AlejandroGaviria, yo le apuesto al #PactoHistórico y a Gustavo Petro Presidente.

#PetroPresidente
#FranciaVicepresidenta

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